Comunidad de Nebraska Se Une Ante Tragedia de Familia Hispana

POR MUNDO LATINO STAFF
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La semana pasada la comunidad de Nebraska y alrededores se estremeció enormemente por el caso suscitado de la familia Ramírez-Marinero. Como es de saberse todo comenzó cuando encontraron vivo en La Vista  al menor Ángel Ramírez-Marinero en un contenedor de basura. Al darse a conocer esta noticia, los medios de comunicación social arremetieron en contra de la madre, calificativos desde  irresponsable hasta  mala madre se dejaron leer en todos los medios sociales, llámese facebook, twitter, instagram e incluso en los comentarios que se dejaban en las páginas de internet de los canales de televisión local. Hubo quienes acongojados de ver al menor Ángel en las pantallas de televisión, ofrecieron incluso adoptarlo.

La posición de la opinión pública extremista cambió cuando la policía confirma que el cuerpo de la mujer muerta encontrada por las calles 4 y Cedar en Omaha NE tiene correlatividad con el caso de Ángel, para luego asegurarse de que era la madre del menor encontrado en el contenedor de basura, Jesús Ismenia Marinero. Sin embargo la búsqueda de la mujer se dio paralelamente mientras encontraban a Ángel, ya que su desaparición y la de su hijo  Josue Ramírez-Marinero de 5 años de edad se había  notificado al Departamento de Policía de Omaha.

Sin embargo otras conjeturas se dieron a notar en la opinión pública, cada persona comentaba sobre una posible versión de lo que pudo haber sucedido; sin embargo el común denominador de todo esto fue “Ahora es culpa del marido” la mató por alguna razón.

Mientras tanto el  marido de la misma y padre de los menores: José Ramirez-Rodriguez  se encontraba siendo interrogado por la policía y en custodia por parte de ICE. En fin, en cada cabeza divagaba una historia echa por cada miembro de la comunidad.  Quizá algo lógico o mejor dicho común de pensar o sospechar es que el marido matara a la esposa pero lamentablemente esta situación también llegó a sorprender enormemente a la  opinión pública cuando la policía confirma que el asesino de Jesús Ismenia Marinero, 45, fue su propio hijo, su hijo mayor Roberto C. Martínez-Marinero, 25.

Esto no solo llenó de indignación a la familia y a la opinión pública, sino que colmó una profunda  tristeza saber que  un hijo había matado al ser que le dio la vida, a su madre. Era increíble pensar y realizar que se había cometido un parricidio en este caso. La policía lleva a saber de esto cuando el mismo Roberto Martínez-Marinero se entrega  y da a conocer de lo sucedido y es ahí cuando se empieza la búsqueda en el rio Elkhorn por parte de las multi-agencias del gobierno, ya que había la posibilidad grande de que Josue se encontrara ahí en el rio, vivo o muerto. Ya se había estado buscando al menor Josue Ramírez-Marinero  con días de anterioridad, e incluso se habían encendido las alertas Amber, pero fue escalofriante el saber que había la posibilidad de que su hermano mayor lo haya tirado de un puente al rio. ¡Qué triste! ¡Qué pena! ¡Qué lamentable! ¡Qué vergüenza! Peor aún, hacen un segundo arresto dirigido a la novia  del asesino, Gabriela Guevara por aparente complicidad en el caso.

Todo esto hizo vivir a la comunidad de Omaha una semana bastante dolorosa, trágica y con una mezcla de sentimientos entre amargura por lo sucedido, frustración e impotencia porque en la cabeza de muchas personas pasó el buscar por el Jeep y atrapar al asesino, y tristeza profunda por lo que había pasado entre el asesinato  de la madre  por su hijo mayor y el posible asesinato de un indefenso de cinco años por su hermano.  Por otro lado hubieron muchas personas que pensaron en el asesino y que le pudo llevar a asesinar a su  madre y posiblemente a su hermano.

Todo esto provocó que la comunidad de Omaha se una en oraciones y buenos deseos para esta familia. Incluso el saber que el padre de los menores fue puesto en libertad para que este con el menor Ángel Ramírez-Marinero, quien también se encuentra con su familia materna; fue dentro de todo, esto fue materia de alegría para la comunidad de Omaha; ya que Ángel quedaba en buenas manos.

El pasado Viernes 8 de Mayo a las 8 de la noche, la comunidad se pone de pie y forman una vigilia de oración para esta familia y para el pequeño Josue. Una comunidad que se une ante la esperanza y la fe de encontrar al pequeño con vida, ya que para el ser  supremo nada es imposible.

La semana pasada no tuvo razas, colores, religión,  partidos políticos o creencias ego centristas ante la tragedia que embargaba  a una familia Hispana. No hubo diferencias de ningún tipo. Ese día solo hubo una comunidad unida en el dolor y con las ganas de resignar y acongojarse juntos. La comunidad tenía ganas de abrazarse y llorar el dolor de la familia Ramírez-Marinero; y esto se demostró también en los medios sociales, en las páginas de internet, en los peluches y veladoras que se pusieron en el lugar donde encontraron a Ismenia, en las calles 4 y Cedar en Omaha. Personas de muy lejos llamaron para preguntar como podían ayudar a la familia. Personas desde muy lejos se acercaron a la vigilia para unir voces y fe para encontrar a Josue vivo.

Este caso nos dio enseñanzas de vida como comunidad y como individuos.  Nos enseña que no podemos prejuzgar a nadie y a ninguna situación antes de conocer la real causa de lo sucedido. Nos enseña que tenemos que estar unidos como comunidad para tener fe, esperanza o para simplemente resignarnos juntos. Nos enseña que tenemos que hacer algo como padres de familia, ya que trabajamos mucho y no tomamos en cuenta de los sentimientos que están desarrollando nuestros hijos, las juntas con los amigos o novias(os), las emociones de nuestros hijos, el dolor o trauma por los que pueden estar pasando y no están siendo tratados mentalmente o psicológicamente. Trabajamos uno, dos, y tres trabajos para cubrir necesidades materiales pero estamos descuidando a nuestros hijos. Este es un caso que nos motiva a la reflexión profunda.

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