Luego de una espera llena de incertidumbre, el gobierno de El Salvador llegó a un acuerdo con la administración del presidente Trump respecto al TPS

Gracias a las negociaciones entre el país centroamericano y la actual administración del presidente Donald Trump, este lunes 28 de octubre se llegó al acuerdo de extender la protección para los salvadoreños que iban a quedar en la limbo y al borde de la deportación, permitiendo de esta manera que miles de personas que se benefician de este programa, puedan permanecer en el país luego de una intensa espera llena de incertidumbre. Y es que luego de que se anunciara la cancelación del programa el pasado 9 de septiembre, un gran movimiento surgió entre los tepesianos que se organizaron en masa para ir a Washington DC y así ejercer presión al gobiernos para que llegara a una solución adecuada que pudiera ayudar a quienes solo podían esperar impacientes. Ante esto, la canciller salvadoreña Alexandra Hill y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Michael R. Pompeo, se reunieron el sábado 26 de octubre en Washington, en donde a través del diálogo pudieron decidir dar el siguiente paso que fue anunciado a través de los medios de comunicación y redes sociales como un “respiro”, para encontrar una solución permanente que eventualmente les otorgue la residencia o la ciudadanía. A pesar de que se ha especulado que esto fue posible gracias a que Estados Unidos presionó con ciertas exigencias y/o condiciones a El Salvador, Hill rechazó rotundamente las sugerencias de que su país estaba siendo recompensado porque accedió a las duras demandas de Trump, de que el pequeño país centroamericano coopere para evitar que los inmigrantes y solicitantes de asilo intenten llegar a la frontera de los EE. UU., una cooperación que ha merecido fuertes críticas entre los defensores de inmigrantes de El Salvador; sin embargo, ella expresó: “esto no es un quid pro quo”, negando a toda costa que esto tenga que ver con acuerdos de este tipo. Asimismo dijo que a los salvadoreños bajo TPS se les permitirá permanecer y trabajar en los Estados Unidos hasta enero de 2022, pero el Departamento de Seguridad Nacional, en un comunicado, fue menos específico y dijo que los permisos de trabajo se extenderán por un año después de “la conclusión de Demandas relacionadas con TPS “. Cabe mencionar que el TPS es un programa que ofrece a los destinatarios protección contra la deportación y el derecho a trabajar legalmente en los Estados Unidos, mismo que los funcionarios de la administración del actual mandatario estadounidense han tratado de desmantelar como parte de sus esfuerzos más amplios para reducir la inmigración, sin embargo un tribunal de distrito de los Estados Unidos en el norte de California, impidió en octubre pasado que el Departamento de Seguridad Nacional terminara el TPS para aquellos de El Salvador y un puñado de otros países.

Por Oswell Reza

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