Daniel Flores, un claro ejemplo de que el DACA ha hecho de miles, grandes y exitosas personas

Daniel Flores, un chico de 25 años de edad y quien es beneficiario del DACA, es un vivo ejemplo de que este programa ha servido para integrar en la comunidad a grandes y talentosas personas que han sabido aprovechar y valorar esta oportunidad como un preciado tesoro.

Platicando con Mundo Latino, nos compartió parte de su historia y lo que lo llevó a prepararse para lograr realizar este trabajo del que a diario se inspira y el que realmente le apasiona. De raíces mexicanas, el joven guerrerense compartió que desde pequeño fue traído al país de las oportunidades en el que actualmente invierte la mayor parte de su tiempo a la cocina, actividad que le ha dado la fortaleza necesaria para luchar y sobresalir como Sous Chef en el restaurante Boiler Room para el que lleva trabajando 3 años. Un conocido lugar de alta cocina ubicado en la zona Old Market de Omaha. “Estudié en el Metropolitan Community College, ahí fue donde tomé cursos de gastronomía; sin embargo, mi vocación ya venía desde muy pequeño. Usualmente me inspiro en el arte del grafiti como un concepto de expresión al que hago referencia cuando hablo sobre lo que hago porque lleva muchas formas, colores, conceptos, una infinidad de creaciones que de igual manera se puede hacer con la comida”. Comentó Flores.

Asimismo compartió que su próxima nueva meta es poder algún día tener su propio espacio de cocina, algo para lo que está trabajando arduamente y esforzándose a diario. “Cuando llegué a este país fue realmente intimidante estar en un sitio nuevo, con gente nueva y una cultura diferente, pero con el tiempo me fui adaptando y aprendí el idioma, las costumbres, pero jamás me olvidé ni olvidaré mis raíces. Siento que eso es lo que más me inspira cuando estoy creando un nuevo platillo. Me acuerdo mucho de mi infancia, los platillos mexicanos que mi mamá nos hacía y también los de mi abuela y eso es justo lo que yo intento transmitirle a la gente cuando realizo mis propios eventos privados, el que puedan remontarse a épocas, momentos, lugares, fechas importantes a través de los diferentes aromas y sabores. No fue fácil estar en donde estoy y sé que queda un largo camino por recorrer, pero aprecio mucho toda la experiencia que he adquirido durante estos años y todas esas puertas que se abrieron en su momento y que me dieron el conocimiento que ahora poseo; por ejemplo, cuando estaba estudiando logré trabajar en un restaurante con 2 estrellas Michelin, (para quienes no saben lo que esto es, significa que es el ranking más alto que se puede tener de un sitio culinario por la inigualable calidad y el tipo de comida de alta cocina que se sirve) y a pesar de que fueron largas jornadas de trabajo sin parar, pues tenía que comenzar a las 11 de la mañana y terminar a las 2 de la madrugada todos los días durante cierto periodo de tiempo en el que estaba realizando mi entrenamiento, lo mejor que pude haber adquirido de ahí fue justamente eso, el conocimiento de todo el arte de la cocina, las técnicas, formas, sazones, sabores, el saber que la comida es magia y se puede hacer de ella una infinidad de nuevas recetas que pueden transportarte a donde tú quieras”, enfatizó Daniel con una sonrisa en el rostro. Si alguna vez vio la película “como agua para chocolate”, esta sería un gran ejemplo de lo que podría describir mejor a este soñador con grandes aspiraciones, pues tiene muy claro que lo que busca no es la fama, sino más bien la satisfacción de ver a la gente feliz cuando prueban lo que él sabe hacer. Por ello aconseja no solamente a quienes se encuentran dentro del programa DACA, sino a todos en general a esforzarse el doble cada día sin importar el tipo de trabajo, pues es justo la honestidad, la responsabilidad, le integridad como persona y la ética profesional que se tiene, lo que nos hace únicos y lo que nos distingue del resto, dándonos esas oportunidades en la vida que son las necesarias para alcanzar nuestros sueños.

Daniel Flores tiene 2 eventos privados por año, debido a su demandante trabajo, sin embargo no se cierra a la idea de realizar cenas privadas a domicilio, que es algo que le gustaría mucho para poder emprender su sueño de pronto llegar a tener su propio sitio donde pueda jugar con las recetas tradicionales mexicanas, pero con novedosas técnicas y un toque modernizado que hasta este momento no ha visto en Omaha, Nebraska., pero que él hace a través de su estilo culinario: “Raíces”.

Por Oswell Reza

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