11 cosas que nos recuerdan lo difícil que es terminar una relación, pero que nos ayudan a salir adelante

Por: Oswell Reza

¿No es tan común luego de terminar con alguien, sentirse la peor persona del mundo y lamentarse incluso cuando uno ha sido el que dio ese paso tan difícil?

A veces sucede y otras simplemente creemos que ha sido lo mejor y así es, sin embargo no siempre tomamos la decisión correcta pues cuando nos agarra el impulso y actuamos por mero orgullo, desviamos el camino a la felicidad y damos paso a la cruda realidad.

Aunque es cierto que duele saber que esa persona ya no estará más con nosotros también es verdad que duele mucho el proceso de sanación, mismo que muestra los grandes estragos de esa relación que al parecer no será nada fácil de superar. Por ello, a continuación te dejaré una lista curiosa de las cosas que más nos pesan cuando terminamos con alguien.

1. Fotografías:

¿Recuerdas todas esas fotos que se tomaron juntos en cada lugar, momento o situación? Lamentablemente son parte de las cosas que conservamos hasta el final, y esto se debe a que mantenemos una mínima esperanza de regresar con esa persona; sin embargo, es algo que nos lastima constantemente cada que las observamos en el celular o galería de fotos impresas o en la PC.

2. Recuerdos:

Algo con lo que no podemos luchar es con nuestra propia mente, misma que a cada momento nos trae a la cabeza imágenes imborrables en las que nos veíamos tan felices con el ser amado, de ahí el famoso consejo de los amigos: “SAL Y DISTRÁETE, DESPÉJATE Y MANTEN TU MENTE OCUPADA”; y en verdad es muy cierto. Sería tonto negar que aun así no pensaremos en esa persona, pero al menos el gran impacto no será el mismo a que si todo el tiempo lo dedicamos a torturarnos.

3. Bancarrota:

Si hay algo en lo que no podemos evitar fijarnos, y no por ser tacaños, es en la parte económica, claro está que hay quienes calman su depresión con el coraje de haber gastado tanto y así superan fácilmente una pérdida sentimental. No obstante darte cuenta que invertiste no solo tiempo sino mucho dinero en esa persona, realmente te pega cuando las cuentas en las tarjetas de crédito o tus ahorros en el banco están completamente en ceros.

4. Insomnio:

Las noches suelen ser más largas y tristes cuando te encuentras únicamente con la compañía de tu almohada, sin duda algo muy complicado y más cuando tratas de llenarla con alguna nueva conquista que solo te puede brindar simple placer sexual, pero que al final te deja un gran vacío difícil de llenar.

5. Amigos en común:

Esto es algo inevitable y capaz de poner a prueba la madurez en las personas con la lealtad de los amigos, una razón por la que muchas relaciones de amistad terminan, y más cuando al tiempo, resulta que ahora tu ex amigo(a) sale con tu ex pareja. Claro que no en todos los casos sucede, pero lo que sí pasa es que tanto tu ex como tu amigo(a) hayan hecho una muy buena mancuerna y creado un gran vínculo con el cual, o tendrás que lidiar hasta superar esa relación, o deberás pedir termine por el bien de las partes involucradas. Por supuesto si tu amigo(a) es tu verdadero amigo(a), sabrá mantener distancia y respetar el hecho de que un duelo es un duelo.

6. ¿Quién se queda con qué?:

Compraron muebles, ropa, aportaron gastos a la casa y de más, pero lo más importante: tienen una mascota, autos e incluso en muchas situaciones, hijos. ¡Wow! Las generaciones actuales no son tan conservadoras; de hecho, muchas parejas viven juntas sin haberse casado, lo que no está mal, pero que pone a prueba esa madurez individual que se pueda tener al enfrentarse a una situación de ruptura, sobre todo si la razones que los llevaron a terminar no son de las mejores, pues muchas veces cuando una relación acaba en malos términos, es más fácil que gobiernen los reclamos, reproches y desacuerdos que la misma cordura, a menos claro que ambos sean capaces de llevar a los límites el autocontrol y no dejarse llevar por los impulsos.

7. Infidelidad:

Lo más triste de terminar con alguien es saber que no fuiste lo suficientemente bueno(a) como para que no se haya conformado solo con tenerte a ti. La infidelidad es una conducta de vida que muchas personas no pueden evitar y una de las principales causas por las que demasiadas relaciones llegan a su fin, pero más triste es darte cuenta hasta que terminaron, que no fuiste la única persona en su vida.

8. Codependencia:

No hay nada más difícil que saber que además de que terminaste con el amor de tu vida, tendrás que arreglártelas por tu cuenta y más cuando dejaste atrás todo lo que te hacía una persona independiente; llámese amigos, familia, tú mismo con tus propias decisiones y, principalmente, la seguridad y autoestima. No es una ley de la vida enamorarnos y entregarnos a la sumisión por completo, pero sí es una ley de uno mismo mantener los pies bien puestos en la tierra para no perderlo todo, especialmente nuestra integridad como individuos, así que ni hablar; lo que ahora debes hacer es recuperar las fuerzas para acomodar cada pieza en su lugar.

9. Fuerza de voluntad:

Los más apegados a los buenos principios sabemos que aunque guardar luto no significa aislarse del mundo durante unas semanas, es necesario darse un tiempo libre para recapacitar, analizar y restaurar todo aquello que deberá tomar el camino de nuestra persona sin alguien acompañándonos, lo que en verdad necesita una gran fuerza de voluntad para poder salir con los amigos, nuevas reuniones, conocer gente respetando nuestro tiempo de duelo o, incluso, aquellos viajes que nos ayuden a renacer de las cenizas. Claro que no todos son capaces de llevar una relación armoniosa consigo mismos y detestan la falta de compañía, lo que les hace pensar que quizás conociendo a alguien hoy, mañana o pasado y divertirse sin parar, pueda ser de mucha ayuda con el proceso de olvidar, lo que usualmente puede ser contraproducente al crear grandes monstruos incapaces de volver a mantener una relación sana por su inestabilidad emocional, y yendo por la vida rompiendo corazones.

10. El estatus del Facebook:

Algunos sabemos que llevar una relación más formal ya no es un juego con el que uno puede exponer su vida persona y privada en las redes sociales. Antes era más fácil reunirte con un amigo y decirle: “TERMINÉ CON MI NOVIA(O)”, hoy es muy difícil exponerle a una gran lista de gente: “HA PASADO DE TENER UNA RELACIÓN A ESTAR SOLTERO(A)”, peor aún: “HA PASADO DE ESTAR CASADO(A) A ESTAR SOLTERO(A)”. (Ahí nada más le falta a Facebook poner un emoji de risa o de plano de burla). Y esto es tan simple como saber que sucede porque no queremos dar explicaciones, no deseamos salir con nadie más debido a todo ese proceso de complicidad y, principalmente, porque intentamos evadir el dolor que no se puede ocultar a través de un simple estatus. Por ello, creo que es correcto que aunque hayas terminado con alguien, te esperes a que sea seguro y no estés cambiando el estado de tu situación sentimental constantemente por aquello de que exista la posibilidad de que las cosas se arreglen y ustedes regresen, de lo contrario, entonces será porque ya has superado esa mala experiencia y estás seguro(a) de que no hay marcha atrás. Otros claro, lo toman como un juego y no le dan tanta importancia porque saben que justamente en las redes sociales, les espera alguien más del gran catálogo cibernético dispuesto(a) a ocupar un mejor lugar que el(la) ex.

Y finalmente…

11. Soltero(a) de nuevo:

Decirlo puede ser fácil, sentirlo no, pero es justo aceptar que nos pasó para volver a la batalla de la guerra del amor. Nunca digas: “NO ME VUELVO A ENAMORAR”, porque bien sabes que ha sido lo mejor que te ha pasado. Nunca hables mal de algún(a) ex, porque sabes que fue importante en tu vida, y lo más indispensable para tu bienestar, nunca dejes de tener una buena relación contigo mismo(a). Estás deprimido(a) y es comprensible, pero es momento de volver a abrir esa cortina de tu ventana y mirar hacia afuera, abrir esa misma ventana y respirar profundamente, porque hay un mundo entero que te está esperando en todos los sentidos.

Así que, ¿a qué esperas?

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