7 propósitos de Año Nuevo que deberías hacer para ti o en pareja

Vivimos en un mundo lleno de tantas exigencias y preocupaciones que constantemente nos olvidamos de alimentar nuestra alma a través de los buenos pensamientos, alimentarla bien y como se debería para tener a diario aunque sea un poco de felicidad. Si bien no a diario se viven experiencias positivas, ciertamente de todo debemos sacar provecho, enfocarnos en lo bueno que nos podría traer y ponerlo en práctica a medida de que siempre vayamos un paso más adelante sobre los sentimientos de dolor que están a la orden del día, pues al final todo depende de nuestra actitud; de esa pasión con la que vemos la vida, las cosas y el entendimiento con que somos capaces de aceptar cada situación a nuestro favor. Por ello, estes soltera o acompañado, es necesario que además de tener metas, sueños y propósitos en tu vida te hagas tan solo los siguientes 7 simples, pero no por ello menos importantes propósitos de año nuevo, los cumplas y te llenes de dicha al saber que eres capaz de lograr la estabilidad emocional que puede traer grandes beneficios a tu vida. 

Donde quiera que estés, a donde quiera que vayas y con quien vayas siempre cuídate. La vida no es segura allá afuera y cada paso que damos es un riesgo total y un paso más hacia la muerte, hacia las malas experiencias, hacia el sufrimiento y el desamor. Por eso debes ser honesto contigo mismo y dejar de ser la persona tóxica que dice creer en el amor, lo tiene y sigue buscando por otras partes. Deja de tener miedo también y arriésgate, cuida tu corazón pero no lo encierres en una celda a la que nadie pueda entrar porque después ni siquiera tú podrás romper en ti esos muros.

¡Cuídala! Si tienes a alguien a quien amar no le dejes toda la tarea a ella. Preocúpate por su vida, por su bienestar, por sus anhelos, sus sueños y sus deseos. El ser un verdadero amigo no es solo estar presente sino también preguntar cómo se encuentra, escucharle, entenderla, jalarle las orejas y ayudarla, no regañarla porque no es tu hija, no es tu herman, no es una niña… ¡Es tu pareja! Cuídala y protégela, cuídala incluso de las malas tentaciones, de las fuertes experiencias evitables, cuídala de tus impulsos y tus malos momentos, cuídala siempre de todo aquello que pueda hacerle daño.

¡Cuídense! Cuídense mutuamente, cuiden esa relación, ese gran motor de andar juntos y felices por la vida. Nadie dijo que sería fácil, no se vean como personas reemplazables, como objetos que si se enojan o terminan pueden olvidar con alguien más. Cuiden ese amor y aliméntenlo cada día, cuiden su armonía y aléjense de todo aquel y aquellos que quieran destruirlos. Pongan mucha atención a sus intereses en común y luchen por alcanzar cada meta juntos, cuídense el uno al otro porque solamente cuidándose lograrán estar mucho tiempo acompañados.

A ti como persona, a ti que te has propuesto una y otra vez salir adelante, a ti que muchas veces te regañas y te haces menos, a ti que eres grande y no lo sabes. Sé fiel a tus principios, a tu familia, a tus amigos, a tu trabajo, a tus ideales y a tus sueños. Sé fiel a ese camino por el que vas y si te has perdido o has hecho una parada para descubrir qué más existe en este mundo, no te olvides de regresar por donde vas, porque a veces es fácil meterse al camino de alguien más y al haberlo recorrido por tanto tiempo difícilmente vuelves a encontrar el tuyo, difícilmente quieres o sabes regresar.

Sé fiel a él que también espera lo mismo de ti, sé fiel y leal, sé honesta y consciente. Si estás con él es porque lo elegiste y te eligió para recorrer la vida y hacerla menos pesada explorándola juntos. No lo arriesgues ni te arriesgues, no permitas que alguien más interfiera en su historia, sé fiel hasta la muerte aunque todo el mundo diga que no existe, pues solo tú sabrás y descubrirás lo contrario. Olvídate del mundo y los placeres egoístas y pasajeros, y preocúpate por el futuro de ambos, por el presente y esa pasión. 

Una vez más… ¡Cuídense!

No es lo mismo ser que querer ser y terminar siendo algo que no somos y nunca quisimos. Mientras tengas respeto a tu persona jamás serás alguien que no debas ser. Sé auténtico y honesto, respeta al prójimo, a tus padres y hermanos, respeta tus pensamientos y los de los demás, respeta tu cuerpo y tu salud. Vivimos en un mundo cada vez más frágil y carente de valores. Date justamente el valor que te mereces. No ruegues por amor, no te denigres por alguien que vale la pena a su manera, pero que no es para ti. No permitas que nadie te haga menos ni siquiera tú, porque lo único que tienes en esta vida es tu propia integridad como persona.

Respétala a ella, aún cuando sus sueños, miedos y temores sean muy absurdos para ti, respétala y ayúdala. Tú estás para enseñarle lo que puedas así como aprenderás de ella cosas increíbles. Respeta sus malos momentos y su espacio, respeta sus decisiones pero tampoco te des por vencido si esas decisiones les afectan a los dos. Mientras estén dispuestos a aprender, el orgullo, los malos entendidos y malas rachas serán pan comido porque existirá respeto. No le grites no esta sordo, no le hables mal, ¿quién te crees para hacerlo? No lo avientes y no lo golpees porque al hacerlo, estarás perdiendo tu control, tu respeto, su respeto y parte de lo más preciado que tienes en este mundo: su amor. Contrólate en esos momentos de furia, tú puedes hacerlo y al hacerlo te darás cuenta de la gran persona que eres, de lo mejor que te ha hecho estar ahí y de las cosas increíbles que puedes hacer y creíste que jamás lograrías, y todo… por amor.

No podrás lograr nada en la vida si no confías en ti. No es lo mismo tener seguridad y lanzarse o arriesgarse que haberse lanzado y estar haciendo algo que te hace dudar de ti mismo. Confía en que puedes hacer un cambio, en que las cosas que te pasan tal vez tengan su razón de ser, pero que sin duda son grandes enseñanzas. Si vas por la vida siendo la víctima del cuento te perderás las mejores oportunidades de conocer gente increíble, grandes amigos, personas de valor interno, personas con amor propio. A veces es justo confiar en la gente, en la vida, en Dios como prioridad para que todo lo demás se aclare. Deja atrás el reproche y date cuenta que aunque sigas llorando y por más que maldigas algo o a alguien esto no hará que las cosas cambien, por lo que tienes la única opción de secarte los ojos y seguir adelante.

Confía en ella, deja de buscar relaciones absurdas, tú mismo sabes cuando vale la pena confiar, estar ahí, entregarlo todo. Uno lo sabe, pero a veces nos engañamos por no sentirnos solos. Confía en esa persona que lo ha demostrado todo. Ya no estás para relaciones vacías e infantiles donde tengas la incertidumbre de los celos sobre un posible engaño. Ya no estás para estar con alguien que no puede ni invitarte una soda, una tarde de café o caminata, ni mucho menos con alguien que busca que le cumplas sus caprichos y sus sueños. Confía en la persona que te ha demostrado que juntos pueden alcanzar sus metas, que te ayuda a superarte, que te abraza y sonríe mientras no la ves, que llora cuando no la observas por el dolor que le causa verte sufrir por algo que te lastima. Confía en esa persona que ama la naturaleza, que ama a sus padres y a sus amigos, que ama a los animales y que puede leer un libro. Confía en alguien que vea en ti a la persona de sus sueños y no la billetera de sus ideales. Todo es recíproco y si solo te la pasas dando no te quejes, sabes que estás ahí porque careces del suficiente valor de aceptar que los puntos anteriores te hacen falta en tu vida.

Si quieres comprarte un carro, hazlo; ahorra y date ese gusto, ¡cómpratelo! Viaja, conoce, ayuda a tu gente, a tu sangre, has cosas que te hagan feliz, que te hagan mejor cada día. El dinero es importante, lo es, pero si no lo sabes utilizar para bien de nada te servirá tenerlo. A veces dejamos todos nuestros sueños cuando nos enamoramos, los olvidamos, los guardamos en un baúl, es normal, pero no te olvides de continuar con ellos.

La persona que valga la pena hará que te esfuerces por alcanzarlos, intentará estar ahí para crear nuevos sueños, pero nunca los hará menos. ¿Sabías que incluso el verdadero amor es capaz de hacer que logres esas maravillas que nunca creíste cumplir? Cuando la vida se acomoda a tu favor, los sueños más olvidados regresan a ti y eso es lo más increíble que pueda pasarte en la vida, porque cuando es así, es la oportunidad perfecta que tienes para ser la persona más dichosa y poner a prueba todo lo que ya aprendiste de tu pasado, ¡no lo eches a perder! Fortaleza, madurez y siempre decisión, seguridad y amor. No te olvides de verla siempre como la persona que es y no como un ideal. Es la persona de tus sueños, la mujer con quien tienes la oportunidad de hacer lo mejor de tu vida.

Perdónate a ti por todas esas noches de llanto infinito, perdónate por tanto reproche, perdónate por todas esas preguntas sin respuesta y sobre todo perdónate por la estupidez y cobardía de no querer creer más en el amor y haberle dado el poder a alguien para destruirte. Es momento de sanar, de suspirar y llorar por última vez el recuerdo de una batalla perdida en el amor, es momento de dejar ir el lamento de un ser que ya no está, es momento de dejarlo descansar. Es momento de renacer y deslumbrar mucho más al mundo con tu potente luz. Necesitamos gente como tú y no a personas que sigan dañadas y dañen al mundo con su resentimiento, con su deseo de venganza y envidias, con su sed de odio y poder e hipocresía. Lo que pasó, pasó. No recuperarás el amor de alguien por más que vayas por la vida rompiendo corazones, no vas a recuperar esa inocencia que te robaron, pero sí vas a ser mejor persona perdonando.

A tu pareja, perdónalo cuando te hable mal, cuando las cosas no vayan bien, cuando te hiera. Perdónala cuando sientas que no te quiere o que se está alejando, perdónala y hablen, aclaren cada situación, comuníquense y díganse todo lo que se tengan que decir. ¡No se queden con sentimientos que pueden desarrollarse internamente y destruirlos! Nunca empieces una nueva relación si no has logrado olvidar a alguien más. No es malo porque no le olvides, es malo porque además de lastimar a un ser que quiere amarte, te estás echando el karma de la vida encima y para quitártelo podrían pasar meses, años, muchos años.

¡Haz las cosas bien!

No necesitas estar casado o firmar un papel para que estas palabras tengan sentido. Tienes que estar contigo en todo momento, casarte contigo mismo y apoyarte cuando te caigas, cuando alguien te falle, levantarte y por más caliente o frío que se encuentre el suelo seguir caminando aunque vayas descalzo. No te arriesgues exponiéndote y si has cometido un error no busques culpables, eres el único responsable de tus decisiones. El amor no es solo sentir bonito y tener sexo para ser feliz, el amor va más allá de los placeres comunes en una pareja. Es leer miradas, es escuchar silencios, es llorar de felicidad y reír al final del llanto. Es abrazarse luego de alguna discusión y volver a ser niños en algunos momentos, es amar la vida y darte cuenta de que al final después de todo lo vivido, ha valido la pena estar en donde estás y seguir adelante en las buenas y en las malas. Porque todo esto al final del día, de una relación, o incluso de la vida, nos habrá enseñado las maravillas del entendimiento espiritual sobre las personas llenas de luz que estamos esparcidas por el mundo luchando cada día por encontrarnos, y al hacerlo; poder decir con orgullo que valió la pena cada quemadura en éste bello infierno al que llamamos vida. Ya que después de todo, aquellos que logramos atravesar las barreras de nuestro propio mal, somos y seremos los afortunados de haber encontrado paz y amor en este mundo tan incierto.

Que tengas un maravilloso, feliz y próspero año nuevo.

Por Oswell Reza

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