Revelan escandalosas presiones para separar a menores de sus padres

El que fuera fiscal general del Gobierno de Donald Trump, Jeff Sessions, y altos cargos del Departamento de Justicia, presionaron para separar en la frontera a menores inmigrantes de sus familias, tal y como el presidente quería.

Los cinco fiscales estadounidenses de la frontera con México -incluido los tres que Trump designó- se rebelaron en mayo de 2018 contra la orden de enjuiciar a los inmigrantes que habían llegado al país sin autorización, incluso si eso significaba separar a los niños de sus padres.

Todos argumentaron que estaban “muy preocupados” por el bienestar de los menores, pero Sessions, que era entonces el fiscal general, dejó claro cuáles eran los planes de Trump, según una investigación de dos años del inspector general del Departamento de Justicia.

Y los cuales eran llevarse a los niños cuanto antes, y que si los padres realmente se preocupan por los niños, no deberían traerlos, pues no les dará amnistía a las personas con hijos.

Por su parte el entonces fiscal adjunto, Rod J. Rosenstein, dijo que no importaba qué tan pequeños eran los niños y que los abogados del Gobierno no deberían haberse negado a procesar dos casos solo porque los niños eran poco menos que bebés.

Trump abandonó, en medio de la indignación internacional, la política que separó a muchas de las familias que huían de la violencia en Centroamérica y buscaban asilo en el país. Sin embargo, los problemas continuaron una vez cancelada la medida ya que la Administración no había creado un registro que pudiera facilitar el reencuentro de los menores y sus padres.

Con información de La Opinión

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