Las Comadritas 04/16

Discos Musicales

(RING. RING)… – Hola comadrita, ¿cómo está?, ¿qué hace? – PUES AQUÍ, VENDIENDO TAMALES ¿Y USTED? – ¡Ay comadre! ¿Qué, desayunó payaso? – PUES HABLÁNDOLE COMADRE Y USTED QUE NO ME CONTESTA. – Fíjese que andaba en el sótano y dejé mi teléfono arriba. – ¿Y QUÉ HACE COMADRITA? – Ya terminé de revisar mi closet, el del Jilemón y el de los huerquillos y ahora me puse a revisar todos los discos que tengo en el sótano. No se imagina comadrita, como para poner una tienda de compact discs y video discs. – PUES LO MALO ES QUE AHORA YA NO HAY NI QUIÉN LOS COMPRE COMADRE. YO QUISE VENDER EL AÑO PASADO UNA CAJA LLENA Y ME DABAN CINCUENTA CENTAVOS POR CADA UNO, NI LA CARGADA. – ¿Y qué hizo con ellos, comadrita? – LOS LLEVE A LA TIENDA GW. – ¿Y ahí se los compraron, comadre? – NO, BUENO FUERA COMADRE, LOS REGALÉ. – Sí comadre, pues yo creo que voy a hacer lo mismo, siquiera que haya alguien que los compre. – ¿Y QUÉ DISCOS SON COMADRE? – Pues hay música de toda; bueno de mis tiempos, como corridos, baladas y música de banda. Y también mucha en inglés de mi hijo Christian. – ¿Y YA LE DIJO A SU HIJO QUÉ LA VA A REGALAR COMADRITA? – Sí, me dijo que ya no quiere nada. – PUES QUE BUENO QUE ESTE SACANDO TODO ESO. ADEMÁS YA NI HAY APARATOS PARA TOCARLA, AHORA TODO LO HACEN LOS JÓVENES CON EL TELÉFONO. – Así es comadre, pues ya que haya separado todo viene a echar una ojeada, a lo mejor le gusta algo. – GRACIAS COMADRITA, PERO YO YA HICE LO MISMO Y NO PIENSO COMPRAR NADA. – Oiga comadre y en sus tiempos, ¿cómo escuchaba música?, pues me ha dicho que no tenía luz eléctrica. – ASÍ ES COMADRE, FÍJESE QUE RECUERDO QUE EN CASA DE MIS ABUELOS TENÍAN UNA VICTROLA, PERO NUNCA NADIE LA ACCIONABA, ASI QUE YO NADA MAS LA VEÍA CON UN DISCO ENCIMA. LUEGO EN MI CASA, CUANDO TENÍA COMO UNOS OCHO AÑOS MIS PAPÁS TENÍAN UN RADIO DE BATERÍA; ERA DEL TAMAÑO DE UN PAN DE CAJA Y LA BATERÍA ERA IGUAL DE GRANDE Y LA LLEVABA POR DENTRO. – Sí comadre, yo llegué a ver también uno en una tienda de antigüedades. – LA BATERÍA ERA MUY CARA, SEGÚN DECÍA MI PAPÁ, ASÍ QUE NADA MÁS ESCUCHÁBAMOS RADIO DOS DÍAS A LA SEMANA, POR LA NOCHE. LOS MARTES, EL BARCO DE LA ILUSIÓN CON MÚSICA DE BOLEROS, TANGOS Y DANZAS, Y LOS VIERNES MÚSICA RANCHERA. – ¡Ay comadrita! Qué buena memoria tiene. – SÍ COMADRE, LOS PROGRAMAS LLEGABAN DESDE LA CIUDAD DE MÉXICO. LUEGO LLEGARON LOS TOCADISCOS QUE TOCABAN LOS DISCOS DE 78 REVOLUCIONES POR MINUTO Y ERAN DE UNA PASTA MUY DURA. – Pues a mi me tocó oír los discos chicos de 45 revoluciones y que traían melodías por los dos lados. – SÍ COMADRE, ESOS SALIERON EN LOS AÑOS SESENTAS Y RECUERDO QUE EN LAS TIENDAS DE DISCOS PODÍA UNO OÍR EL DISCO DE MUESTRA EN UNA CASETA COMO LAS TELEFÓNICAS Y SI LE GUSTABA EL DISCO LO COMPRABA. – Ya después salieron los discos de 33 revoluciones que traían como seis melodías por cada lado, aunque nada más dos buenas y las demás eran puros “churros”. – ASÍ ES COMADRE, QUÉ TIEMPOS AQUELLOS. – Sí comadre, recordar es volver a vivir. – BUENO COMADRE, YA LA DEJO PARA QUE TERMINE PRONTO. – Bye…

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