Las Comadritas (Pastel de 3 leches)

Por Yola Estrada

(RING, RING)… – ¡Hola comadrita! Ya hace días que no nos hablamos. ¿Cómo está?, ¿qué hace? – PUES AQUÍ HABLÁNDOLE. FUI HACE UN RATO A BUSCARLA PERO NO ME CONTESTO. – ¡Ay!¿Fue usted la que tocó? Me estaba bañando, disculpe que no le abrí. – NO SE PREOCUPE COMADRE, ESO ME IMAGINÉ. LA VI QUE LLEGÓ DE SU CLASE DE ZUMBA Y VINE, PERO ME GANÓ. – Si comadrita, llegué muy acalorada derechito al baño. – PUES QUÉ BUENO QUE YA EMPEZÓ CON SUS CLASES. – Sí comadre, fíjese que durante el encierro por la pandemia subí 7 kilos. Ya no me cerraban los pantalones, me veía como longaniza, o ¿cómo dice usted comadrita? – COMO CHORIZO MAL AMARRADO COMADRITA, PERO CONSTE QUE USTED LO DIJO. – Sí comadre, es la mera verdad. ¿Y para qué soy buena comadre? – AYER FUE EL CUMPLEAÑOS DE MI RUTILO Y LE DEJÉ UN PEDAZO DE PASTEL DE TRES LECHES EN EL PORCHE. – ¡Ay! Deje lo meto comadrita. ¡No me diga que usted lo hizo! – SÍ, ME LA PASÉ HORNEANDO TODA LA NOCHE, JA,JA,JA. – ¿Y de cuáles leches lleva, comadre? – NI IDEA COMADRE. – Debe ser de vaca, de burra y de chiva. – PROBABLEMENTE COMADRE, PERO ESTA RIQUÍSIMO, LE VA A GUSTAR… AUNQUE VIÉNDOLO BIEN, CREO QUE HICE MAL EN TRAERLE PASTEL, LA VOY A HACER QUE ROMPA SU DIETA. – No se preocupe comadre, no estoy a dieta y por un pastel de esos la rompería. ¿Y dónde lo compró comadre? – PUES EN DONDE HE COMPRADO SIEMPRE ES EN LA PANADERÍA UNIVERSAL. – ¿Por qué no viene comadrita? Para comernos el pastel con un cafecito, yo no he tomado hoy. – NO COMADRE, LE AGRADEZCO LA INVITACIÓN, PERO YO CREO QUE VAMOS A TENER QUE PONERNOS DE NUEVO EN CUARENTENA. – ¡No me diga, comadre? ¿Y eso, por qué? – ¡AY COMADRE! ¿PUES QUÉ NO VE O LEE NOTICIAS? – LA PANDEMIA SIGUE, HAN AUMENTADO LOS CASOS Y LAS DEFUNCIONES Y DEBEMOS DE SEGUIR CON LA SANA DISTANCIA LO MÁS QUE SE PUEDA Y CON EL CUBREBOCAS. NO LA QUIERO ASUSTAR, PERO CREO QUE USTED NO DEBERÍA DE IR TODAVÍA A SUS CLASES DE ZUMBA. – Tiene razón comadre, yo creo que mejor me voy a ir a correr en las mañanas con el Jilemón, aunque él sale a las seis de la mañana. – SÍ COMADRE, DEBEMOS DE SEGUIR CUIDANDO A LOS NIÑOS. – No me diga que no van a abrir las escuelas el próximo ciclo escolar, comadrita. – NO LO SÉ COMADRE, HAY QUE ESPERAR Y PROBABLEMENTE TAMBIÉN ELLOS NECESITEN VACUNA. – Pues esta sí que es una mala noticia, comadre. Yo que ya quería retomar mi negocito de burritos que suspendí por la pandemia. – Y HABLANDO DE OTRA COSA COMADRITA, ¿SIEMPRE FUE A KANSAS AL BAUTIZO DE LOS NIETOS DE SU AMIGA? – No comadre, seguí su consejo y afortunadamente el Jilemón estuvo de acuerdo en no ir. – QUÉ BUENO COMADRE, ¿Y LE MANDÓ SUS REGALOS? – Sí comadre, cinco dólares para cada chilpayate. – ¡AY COMADRITA! COMO QUE SE VIO MUY CODA. – No se crea comadrita, les mandé un poquito más. – BUENO COMADRITA, YA LA DEJO PARA QUE SE VAYA A TOMAR SU CAFÉ, NO SE ME VAYA A DESMAYAR. – Gracias comadre, la veo luego. Bye……

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