Las Comadritas 10/01

Mascotas

(Ring, Ring)… – HOLA COMADRITA, ¿CÓMO ESTÁ? – Muy bien, ¿y usted comadrita, qué hace? – No me diga que la desperté. – NO COMADRE, YA SABE QUE YO COMO LAS GALLINAS CON EL SOL. – Quiero pedirle un favor comadre. – PUES USTED DIRÁ COMADRITA, SIEMPRE QUE NO SEA DE DINERO. – No comadre, no hay que revolver la amistad con el dinero, aunque seamos comadres. Quiero que me acompañe, si puede, al veterinario. Necesito llevar a la “chancleta”. – PERO SI LA ACABA DE LLEVAR HACE COMO QUINCE DÍAS. – Fíjese que perdí la cita y me dieron otra. – ¿Y QUÉ LE VAN A HACER COMADRE? – Pues servicio completo: corte de pelo, baño, manicura, pedicura, limpieza de dientes y orejas. – ¡AY COMADRE! YA NADA MÁS LE FALTÓ EL MASAJE Y TINTE, YA VA MÁS SEGUIDO LA CHANCLETA QUE USTED AL SALÓN. – Sí comadre, y también le van a poner sus vacunas. – PUES NI MODO COMADRITA, QUERÍA PERRO. – ¿Y usted nunca ha tenido mascotas, comadre? – CLARO QUE SÍ COMADRE, PERO NO LAS TENÍAMOS TAN CONSENTIDAS COMO AHORA. EN MI CASA HUBO DE TODO: TENÍAMOS UN CABALLO, DOS MACHOS, DOS VACAS, GALLINAS, GUAJOLOTES, PATOS, CONEJOS, CERDOS, DOS PERROS, EL “PIFAS” Y EL “FIRULAIS”, Y PALOMAS. – ¡Ay comadre! Era todo un zoológico. – ASÍ ES COMADRE, POR ESO YA HACE MUCHO QUE NO TENGO MASCOTAS. – ¿Y los veía el veterinario comadrita? – NO QUE YO SUPIERA. LO ÚNICO QUE RECUERDO ES QUE A LAS GALLINAS LAS VACUNABAN. ¿Y USTED DE CHICA QUE MASCOTAS TENÍA? – Pues lo que yo recuerdo es que mamá tenía una jaula grandota con periquitos australianos y que yo la tenía que limpiar y otras jaulas con canarios y gorriones. A mis hermanos les gustaba llevar a la casa todo lo que encontraban: sapos, ranas, lagartijas, iguanas. Tenían dos tortugas y, no me lo va a creer comadre, hasta un búho que llego solo y se quedó en la casa y siempre hubo gatos y perros. – PUES YO RECUERDO TAMBIÉN QUE HABÍA EN LA CASA DOS PERICOS QUE HABLABAN. NO ESTABAN EN JAULA Y CORRETEABAN AL GATO CUANDO SE QUERÍA METER. – También recuerdo que tuve una pecera que me regalaron con peces de colores. No me lo va a creer comadrita, pero un día llegó el Jilemon con un changuito chiquito muy bonito que alguien le vendió. Nada más lo aguanté tres días pues era muy chillón e hizo muchos destrozos. El Jilemón lo devolvió, aunque ya no le dieron el dinero que pagó por él. – PUES YO YA ESTOY CURADA DE ESPANTO CON TANTO ANIMAL, COMADRITA. – Pero usted me dijo que tuvo un perrito que le duró muchos años. – SÍ COMADRE, DEJE LE CUENTO LA HISTORIA. LA PERRITA DE UNA VECINA TUVO CUATRO PERRITOS Y ME INSISTÍA MUCHO QUE ME QUEDARA CON UNO; ME LO VENDÍA MUY BARATO. CUANDO LO VIERON MIS HIJOS SE ENAMORARON DE ÉL, ERA COLOR MIEL, CON SUS OREJAS QUE CASI LE ARRASTRABAN. TOTAL QUE SE LO COMPRÉ. LO SACABAMOS A CAMINAR CASI TODOS LOS DÍAS ASÍ QUE YA SE SABÍA EL CAMINO A CASA. RECUERDO QUE UN 9 DE DICIEMBRE SE ESCAPÓ Y SALIMOS A BUSCARLO SIN ENCONTRARLO, CREÍMOS QUE SE LO HABÍAN ROBADO O LO HABÍA ATROPELLADO UN COCHE, PERO LLEGÓ SOLITO EL MERO 24 DE DICIEMBRE CON UNA PATA ENTABLILLADA Y TODO MUGROSO. CREO YO QUE ALGUIEN LO ATROPELLO, LO CURÓ Y LO RECOGIÓ, PERO EL SE LES ESCAPÓ. – Que bonita historia comadrita. Me alegro mucho que su perrito haya regresado a ustedes. Pero bueno comadrita, me tengo que ir, nos vemos al ratito… ¡VAYA CON BIEN! – Chao…

Translate »